Cierta vez un hombre estaba manejando de noche en la ruta, vio un hotel al costado del camino y decidi贸 detenerse para descansar un poco. Lleg贸 a la recepci贸n, se registr贸 y la recepcionista le di贸 la llave de su cuarto pero le advirti贸: “en tu piso hay una habitaci贸n que no tiene n煤mero, no mires por el cerrojo ni golpees la puerta”.
El hombre lleg贸 a su piso y cuando pas贸 a lado de la puerta sin n煤mero, sinti贸 un escalofr铆o. Entr贸 a su habitaci贸n, cen贸, mir贸 la televisi贸n y, de repente, tuvo mucha curiosidad por lo que hab铆a en esa habitaci贸n.
Sali贸 de su cuarto, se acerc贸 a la habitaci贸n misteriosa, mir贸 por el cerrojo y vio que hab铆a una mujer vestida de blanco, pero que estaba de espaldas y todo el cuarto era rojo. Peg贸 un grito, se fue a su cuarto y no pudo dormir en toda la noche.
Al d铆a siguiente, antes de irse, pas贸 a dejar las llaves por la recepci贸n y no pudo evitar decirle a la recepcionista: “Mir茅 por el cerrojo”. “¿Y qu茅 viste?” le dijo ella. “Vi a una mujer”. La recepcionista le respondi贸: “Te dije que no miraras, all铆 se muri贸 una mujer en extra帽as circunstancias y su fantasma vive en esa habitaci贸n hasta hoy. Todos los que miraron por el cerrojo aparecerieron muertos a los pocos d铆as”.
-Autor desconocido
El oso de la oscuridad 馃惢



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