UN LUGAR OSCURO Y PERTURBADOR

Esa tarde, Diego había decidido quedarse en casa estudiando para un examen en lugar de ir al entrenamiento de fútbol, pues sus padres habían salido y la casa estaría tranquila. Mientras se concentraba en sus libros, de repente, escuchó que lo llamaban desde la cocina. La voz sonaba como la de su madre, pero algo en el tono le pareció extraño.

Intrigado, Diego dejó sus libros y bajó las escaleras para ver qué estaba sucediendo. Pensó que su madre había olvidado algo y necesitaba su ayuda.

-¿Mamá, qué pasa? ¿Has olvidado algo? Preguntó mientras bajaba por las escaleras.

Sin embargo, al llegar a la cocina, no encontró a nadie. La habitación estaba vacía y el silencio lo envolvía. Un escalofrío recorrió su espalda, pero trató de convencerse a sí mismo de que solo había sido su imaginación jugándole una mala pasada.

Decidió regresar a su habitación y retomar sus estudios, intentando dejar atrás el extraño suceso. Cuando se disponía a hacerlo, notó algo inquietante en la pantalla apagada de su televisor. Había una silueta reflejada, como si alguien estuviera detrás de él. Rápidamente se giró para ver quién estaba allí, pero no había nadie a su alrededor. La sensación de malestar se apoderó de él y pensó que el estrés acumulado lo estaba volviendo un poco loco.

Las horas pasaban y Diego se encontraba cada vez más inquieto. Empezó a escuchar golpes y arañazos provenientes de las paredes, como si algo estuviera intentando abrirse paso hacia él. Cuando la noche cayó sus padres aún no habían regresado a casa. Intentó llamarlos varias veces pero siempre escuchaba el mismo mensaje: "El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura". El ambiente se volvió opresivo y una sensación de peligro se apoderó de su ser.

De repente, volvió a escuchar su nombre, esta vez desde el despacho de su padre, en la planta baja. La voz que sonaba ahora apenas sonaba ya como la de su madre, su tono maligno y lleno de una oscuridad lo hizo estremecer. El corazón de Diego se aceleró y sintió un escalofrío recorriendo todo su cuerpo.

En ese momento, la luz se fue, sumiendo la casa en la oscuridad total. Desesperado, Diego encendió la linterna de su teléfono para observar lo que estaba sucediendo. La luz temblorosa reveló una visión aterradora: una figura horrible agazapada en el techo. Era un ser antropomórfico, deformado y grotesco, que se movía con una agilidad siniestra, como una araña. El joven se frotó los ojos, incapaz de creer lo que veía. Pero al abrirlos, la figura estaba ya muy cerca de él, dispuesta a atacar.

Cuando sus padres regresaron a casa se encontraron con una escena desconcertante. "Diego" estaba sentado en la cocina, comiendo una carne muy poco hecha. Sus movimientos eran erráticos y su mirada parecía perdida en el vacío. Al verlos, les sonrió de manera perturbadora, mientras los jugos de la carne resbalaban por su barbilla.

Finalmente, la madre rompió el silencio con una voz temblorosa:

- "¿Qué te ha pasado, hijo? Te hemos llamado al móvil pero no contestabas. ¿Dónde has estado?".

Diego levantó la mirada y sus ojos brillaban con una extraña intensidad. 

- He estado en un lugar oscuro y perturbador, ¿Queréis verlo? - susurró con una voz ronca y distorsionada... y entonces la casa se volvió a sumir en la oscuridad.

FIN.

-Diana Writers



El oso de la oscuridad 🐻

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