— ¡Padre, me he portado mal! he robado, ¿cómo puedo ser perdonado? — Dijo el pequeño preocupado.
— Bueno hijo, el robo es algo muy malo, pero yo puedo ayudarte, vamos ahí atrás y te quitarás la ropa. Yo me encargaré de limpiar tu cuerpo y tu alma- dijo el padre con malicia.
A medida que este niño se quitaba la ropa, su cuerpo se iba transformando. Cuando estuvo desnudo, su apariencia era demoniaca...
— ¡He venido por ti! — Le dijo el demonio.
— ¡¡No puedes hacer eso!! dijo el "padre", esta es la casa de Dios y no tienes derecho a entrar aquí.
El demonio respondió:
— En la puerta de esta iglesia hay un ángel y me ha permitido entrar para reclamar lo que es mío, tu alma maldita.
El demonio lo tomó y entre luces y sombras lo arrastró al infierno.
El ángel, quien escuchó todo dijo:
— Es verdad, el demonio no tiene entrada aquí, pero ya había otro demonio dentro haciendose llamar "padre".
Permití al demonio que entrara para llevarlo a donde pertenece.
-Créditos a quien corresponda
El oso de la oscuridad 🐻

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